Once Upon A Time 3-21, 3-22

Empezamos la semana de los “hasta pronto” despidiéndome de Once Upon a Time. Gran capítulo doble con el que decimos adiós hasta septiembre, y con el que finaliza una muy entretenida tercera temporada. En mi opinión, no ha tenido tantos altibajos como las dos primeras temporadas, y ha tenido muy buenos capítulos.

La luz que sale del portal de Zelena es el causante de todo. Todos los que están en el restaurante de la Abuelita para la ceremonia de presentación del nuevo miembro real deciden que es mejor no acercarse allí, y al ir a la cárcel para preguntarle a la bruja, ven que ha desaparecido. Todas las miradas recaen en Gold, pero este amaña las grabaciones y además dice que Bella tiene su daga, por lo que se libra. Pero Emma y Hook se han alejado de la ciudad porque ella se ha agobiado cuando todos se han enterado de que se quiere marchar a New York. Y como no, decide acercarse al portal a ver qué está ocurriendo. Justo en el momento en que recibe una llamada de David para advertirle que no se acerque, el cobertizo se abre y Emma, a pesar del intento de Hook, cae al portal, por lo que él va detrás de ella.

De inmediato se dan cuenta que lo importante no es dónde están, si no cuándo están. Y pronto lo descubren. Están en el Bosque Encantado, justo en el momento en que Blanca y Encantador se han de conocer, empezando su historia de amor. A pesar de las advertencias de Hook sobre no alterar absolutamente nada para no modificar el futuro (más bien el presente), Emma rompe una rama y el ruido hace que Blanca huya, no produciéndose el encuentro entre sus padres.

Deciden ir a buscar a Rumples para ver si les puede ayudar, y aunque en un principio trata de matar a Hook por lo que pasó con su mujer, las palabras de Emma sobre Bael captan su atención y decide ayudarles. Trazan un plan para lograr que Blanca trate de robar de nuevo el anillo de pedida de Encantador, y que surja el amor. Tras muchos intentos, tropiezos y rescates, en los que volvemos a ver a Caperucita, el amor surge entre Blanca y Encantador, haciendo que las hojas del libros dejen de estar en blanco.

Pero Emma no ha tenido bastante con haber puesto en peligro la historia de amor de sus padres, y ha liberado una prisionera que tenía Regina y a la que iba a ejecutar al día siguiente. Como toda su familia cree que está muerta, Emma y Hook deciden que lo mejor es llevarla con ellos al presente, y así no alteran nada.

Al volver al castillo de Rumples para que los lleve de nuevo al presente, éste les dice que no ha podido abrir el portal y los encierra en una cripta donde guarda todo lo que no entiende (objetos mágicos y poderosos). Hook le dice a Emma que use su magia, ya que tienen la varita que en principio iba a usar Rumples para abrir el portal. Ella le recuerda que Zelena se la quitó. Pero Hook dice que al morir ella, todo volvió a estar como antes, así que tiene que haber recuperado su magia. Él le recrimina que no quiera intentarlo porque así puede justificar su marcha a New York. Pero Emma, entre lágrimas, confiesa que por fin ha encontrado un hogar. Que al creer que su madre había muerto (la malvada reina la atrapa y consigue escaparse gracias a unos polvos mágicos) y al ver que no la reconocía, se ha dado cuenta que necesita estar con su familia, que no tienes un hogar hasta que lo echas de menos. Y ese hogar es Storybrooke.

Y en ese momento, la varita se llena de poder y Emma puede abrir el portal y marcharse, no sin antes hacernos dudar sobre  si Rumples les dejaría marchar.

Aparecen en Storybrooke en el mismo instante en que lo abandonan. Emma entra corriendo al restaurante y abraza feliz a su familia, dándoles la noticia de que este es su hogar y ahí se quedan. En el libro ha aparecido un cuento nuevo: la historia del príncipe Charles y la princesa Leia (los nombres que adoptan para acudir la baile del rey Midas). En ese momento, Mary Margaret y David anuncian el nombre del bebé: se llamará Neal.

Emma sale a la terraza a hablar con Hook, y le pregunta cómo consiguió escapar de la 2ª maldición e ir a New York para traerla de vuelta. Cuando él le cuenta que vendió su amado barco para conseguir una habichuela mágica y llegar hasta ella, Emma decide ¡por fin! abrirse al amor y se besan apasionadamente.

El amor está en el aire. Gold y Bella se casan, Hook y Emma por fin están juntos, y Regina es inmensamente feliz junto con su nueva familia: Robin y Roldán. Pero en el momento en que entran en el restaurante descubrimos quién es la prisionera que Emma libera y lleva hasta allí: Marian. Robin y su hijo no pueden dar crédito a lo que ven y estallan de alegría. La felicidad de Regina se desvanece, echándole en cara a Emma que sea como su madre y que nunca piense en las consecuencias, y esperando que sea lo único que ha traído del pasado.

En ese momento vemos que en el portal se ha colado una vasija que estaba en la cripta de Rumples. Se abre y un líquido azul rodea el portal, convirtiéndose en una figura humana que desprende frío y hielo ¿Habéis visto Frozen? Pues os presento a la princesa Elsa.

Tengo que decir que me ha sorprendido el final. Pensaba que si no toda, parte de la 4ª temporada transcurriría en el pasado, y no que fuera a ser un viaje de ida y vuelta en un abrir y cerrar de ojos. Las referencias a “Regreso al futuro” me han encantado (sobre todo por las caras de Hook), siendo muy recurrentes, y lo del ponerse el nombre de princesa Leia ha estado genial. También ha sido muy divertido el momento en el que han coincidido los dos Hooks y cómo Smee intuía que algo raro pasaba.

Me ha gustado que el amor verdadero haya seguido triunfando, y que Blanca y Encantador se hayan enamorado y no lo hayan enredado más. Siempre se encontrarán el uno al otro. Aunque ella no se lo merezca, soy feliz al ver que Emma y Hook finalmente estén juntos. El amor que él siente es incondicional, y haría cualquier cosa por ella. Es un amor.

Pero no me han gustado dos cosas: Gold no se merece a nadie, y menos a Bella, que confía plenamente en él. Nunca ha dejado de engañarle, de engañar a todos. Y sigue siendo un cobarde que no asume las consecuencias de sus actos.

Y lo de Regina me ha parecido terrible. Junto con Hook, son mis personajes preferidos. Esta temporada ha estado sensacional y por fin “ha visto la luz”. Y ahora que se ha abierto al amor y es feliz junto a Robin, Emma la fastidia trayendo a Marian. Y aunque Robin está muy enamorado de la alcaldesa, imagino que cuando descubra que fue ella quien encarceló a su mujer y que iba a matarla, le costará mirarla a los ojos. No hacía más que preguntarme quién sería la prisionera. Y justo en el momento en que Regina y Robin se dirigen al restaurante la mar de felices, he caído. Qué mal me ha sabido. Se plantea aquí un triángulo interesante de cara a la nueva temporada.

Por último, la presentación de la última amenaza: la princesa Elsa. Había leído algo sobre que iba a aparecer, pero pensaba que sería más en plan de una historia aislada, como pudo ser la de Rapunzel. No esperaba que fuera a ser una de las protagonistas (supuestamente malvada) de la próxima temporada. ¿Qué se traerá entre manos?

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